sábado, 11 de agosto de 2012

La Actividad Solar en Julio

Figura tomada de http://www.swpc.noaa.gov/SolarCycle/
el 11/08/2012.
Como todos saben ya, el ciclo solar está llegando a su máximo. Junto con él vinieron esta vez las profecías apocalípticas: las que se basan en la interpretación del calendario maya y las que se fundamentan en estudios geomagnéticos. Ambas se debaten abiertamente por imaginar los escenarios más aterradores.  

Pero lo cierto es que mientras nuestros profetas escriben sus apocalípsis, la Naturaleza se encarga de desmentirlos.  La figura muestra la situación actual de la actividad solar.  Los circulitos negros unidos por trazos indican el valor medio del índice de manchas del mes, la curva azul es un promedio que suaviza las variaciones, la curva roja es una previsión. Después del pico del mes de octubre del año pasado, la actividad se retrajo, aumentó un poco pero hace varios meses que se estabilizó.  A menos de un año del máximo, el Sol sigue estando muy calmo.  

La última gran tormenta solar ocurrió en marzo de 1989, aquel ciclo fue de forma general mucho más intenso que el actual.  Debemos esperar que una supertormenta ocurra en los próximos meses? No parece razonable. Mientras tanto los apocalípsis tendrán que buscar una excusa para explicar su error.

domingo, 29 de julio de 2012

Los riesgos de una supertormenta solar (III)

En el post anterior hablamos de las emisiones solares generadas durante un evento explosivo, como una fulguración (explosión) o una eyección de masa coronal.  Vamos a ver ahora las amenazas de estas emisiones según las visiones más pesimistas. Este es un post largo, deberán disculparme, pero no quedó otra forma de presentar mis ideas.
Típica aurora Polar observada en latitudes altas.


Aurora polar rojiza, a veces observada en latitudes menores
Buscando en la literatura uno encuentra que el origen de las ideas más catastróficas es un único autor: John Kappenman, un ingeniero eléctrico norteamericano, propietario de la firma Metatech Corporation, que se dedica a la consultoría y asistencia a líneas de transmisión eléctrica en cuestiones de interferencia ambiental o intencional. John Kappenman se ha dedicado en los últimos 20 años al estudio de factores que puedan dañar o desestabilizar la transmisión de corriente eléctrica.  En reconocimiento a su trabajo la National Academy of Sciences, el Congreso y el gobierno norteamericanos lo han llamado a pedir asesoramiento.  Más allá de estos informes en los que utiliza un lenguaje técnico y frío, me voy a referir aquí a un artículo que publicó en la revista IEEE Spectrum, en febrero de 2012.  Esta revista, aunque dedicada a la divulgación ténico científica, pertenece a la más prestigiosa asociación de ingeniería eléctrica del mundo, responsable también por la publicación de las mejores revistas en muchas áreas relacionadas con la transmisión de electricidad, las telecomunicaciones y la computación.  No es un tabloid leido por millones de personas, sino que es seguida por un pequeño grupo de profesionales con formación universitaria.  En suma, es leida por formadores de opinión y gente de las más altas jerarquías empresariales y gubernamentales.  Por eso mismo me asombró el lenguaje utilizado.

Voy a traducir el primer párrafo de este artículo:
Lenguas luminosas de intensos colores rojos, verdes y violetas brillan y pulsan através de los cielos del norte y del sur como vastas conflagraciones cósmicas. En minutos, millones de personas están tuiteando, enviando mensajes de texto por celular y blogueando sobre la fantástica visión.  Pero repentinamente el cielo se torna de color  rojo sanguineo y la fascinación se convierte en pánico. 
 Como vemos el comienzo presagia las catástrofes que anunciará después.
Relacionado con el espectáculo celestial hay enormes variaciones del campo magnético en la magnetósfera terrestre, que causan inmensos flujos de corriente eléctrica en la atmósfera superior sobre la mayor parte del planeta.  Estas enormes corrientes perturban el campo magnético terrestre normalmente calmo, que a su vez induce oscilaciones de corriente en las redes eléctricas y de comunicaciones  entre los continentes.  Las luces de las calles parpadean hasta apagarse, la electricidad desaparece. Un blackout planetario está ocurriendo dejando vastas regiones de Norte y Sudamérica, Europa, Australia y Asia sin energía. 
Las cosas van empeorando con el tiempo, sin embargo 
En pocos meses, la crisis se profundiza. En muchos lugares la falta de comida crece vertiginosamente, el agua potable se convierte en un bien precioso y los pacientes que necesitan transplantes de sangre, insulina o drogras críticas mueren durante la espera.  El comercio normal se detiene, remplazado por el mercado negro y el crimen violento.  Mientras las fatalidades crecen por millones, la malla social se desarma.  
Qué es lo que puede justificar semejante prólogo apocalíptico?  Tenemos evidencias de que algo así podría ocurrir?  Según Kappenman aunque no hay evidencias observacionales, se puede especular con esta catástrofe mundial. El fundamento de sus argumentos es la comparación de los efectos ocacionados por las mayores tempestades magnéticas registradas en los tiempos modernos.

Daños provocados a los transformadores de la Compañía de electricidad de Quebec durante el blackout de marzo de 1989 (Fuente: Severe Space Weather Events, Nat. Ac. Sci., 2008)
La primera (en realidad fue más de una) ocurrió entre el 28 de agosto y el 4 de septiembre de 1859. En coincidencia, Richard Carrington, astrónomo amateur inglés, observó el 1 de septiembre através de su telescopio la primera explosión solar. No sólo se trató del mayor white light flare (fulguración en luz blanca) jamás observada sino que además esa semana se produjeron las mayores pertubaciones del campo magnético terrestre al tiempo que se observó el cielo rojizo (aurora polar, ver foto dearriba) hasta en los trópicos, y las líneas telegráficas llegaron a cortocircuitarse, algunas se prendieron fuego y en otros casos, tenían corriente para funcionar con las baterías desconectadas. Estos fenómenos fueron observados por varios días.   Hay muchos relatos de estigos presenciales aunque en la práctica hay poca precisión sobre la extensión de los daños. Como argumento se trae el hecho de que en 1859 el telégrafo era el medio de comunicación más avanzado de la época, lo que hoy estaría representado por comunicaciones satelitales y la telefonía móvil.

La pregunta que se formula Kappenman y para la que cree tener una respuesta correcta es: qué ocasionaría hoy una tempestad geomagnética parecida a la de 1859.  Para responderse toma el caso de la tempestad de marzo de 1989, que dejó sin luz a la provincia de Quebec.  Las corrientes geoinducidas (GICs) por las partículas que entraron en la atmósfera durante la tempestad,  sobrecargaron la red de alta tensión, lo que produjo un cortocircuito que se propagó rapidamente a otras redes.  El corte de luz se alargó por 9 horas y produjo millonarias pérdidas.  La mayor preocupación de Kappenman es con los transformadores de ultra alta tensión (EHV en inglés) que pueden quemarse por culpa de las GICs, la confección de los mismos es casi artesanal y por lo tanto su reparación o remplazo es muy demorado.  Si en escala global muchos de estos EHV se quemaran se produciría un problema muy serio: la falta de electricidad en vastas regiones provocaría graves problemas de alimentación, falta de agua potable, carencia de transporte y riesgos severos de conservación de medicamentos por falta de heladeras.

Si Kappenman no ahorra en la descripción apocalíptica inicial es porque él cree que centenas de transformadores podrían salir de servicio si otro evento Carrington (como son llamados los eventos de la semana del 28/8 al 2/9/1859) volviese a ocurrir.  El factor decisivo en los daños inducidos por una tempestad magnética es la variación del campo magnético. En marzo de 1989, varió entre 400 y 500 nT/minuto (nano teslas por minuto), siendo de los más importantes de las últimas décadas. Sin embargo en 1921 otra tempestad geomagnética habría producido variaciones de hasta 5000 nT/minuto y el evento Carrington fue todavía mayor.  (Como referencia, el campo magnético terrestre es de alrededor de 60.000 nT en promedio)
Es este el escenario de catástrofe que mejor describe las predicciones de Kapenmann? La sociedad destruida, hombres cazando hombres. Frío, falta de alimentos, agua y medicamentos. The Road, película de John Hillcoat, protagonizada por Vigo Mortensen.

Kappenman va más lejos en este artículo, especula que podrían llegar a ocurrir centenas de Fukushimas.  Cómo?  Para entenderlo hay que ver como sucedió el meltdown del reactor japonés durante el tsunami de 2011: el terremoto disparó por prevención el apagado del reactor, el tsunami sobrepasó el muro de contención y el agua invadió la sala donde se encontraba el generador eléctrico diesel de emergencia, y la energía externa se cortó cuando cayeron postes eléctricos por culpa del terremoto. En síntesis Fukushima quedó en pocas horas sin ningún tipo de electricidad, por ese motivo no se podía  hacer funcionar el circuito primario de refrigeración, y el reactor estaba muy caliente. Con el correr de las horas y días, el material comenzó a fundirse y hubo escape radioactivo.  Entonces, si por culpa de una tempestad geomagnética muchos transformadores EHV salen de funcionamiento, los reactores deberán ser apagados y pasarán a depender del generador diesel para hacer funcionar a la bomba del circuito de refirgeración.  Pero por norma, los generadores tienen combustible sólo para una semana.  Como el caos va tomando cada vez más lugar en la ciudad, la escasez de combustible llevará eventualmente a que los reactores queden sin ningún tipo de energía y con el reactor todavía demasiado caliente. En pocas semanas centenas de reactores en todo el mundo comenzarían a fundirse...

Todo este Pandemonium, podría evitarse facilmente dice Kapenmann, la idea es aislar en las líneas de transmisión el neutro de tierra por medio de un capacitor, lo que evitaría que los GICs tuviesen donde descargarse.  El problema es que las tierras están para evitar cortocircuitos cuando la corriente crece descontrolada.  En ese caso algún switch debería bypasear al capacitor. Ese dispositivo, basado en un tubo de vacío ya fue diseñado por la firma Advanced Fusion Systems, siendo capaz de actuar en una fracción del ciclo  eléctrico (digamos que unos 10 ms) y soportar hasta 20.000 A de corriente.  Sólo es necesario hacer estas modificaciones en todas las línes de alta tensión del mundo a un costo que sería mucho menor que los daños proyectados en sus catastróficos informes.  El artículo de Kapenmann acaba con una advertencia: Si no hacemos nada, si nos detenemos y esperamos que los políticos aprecien los riesgos y actúen sobre ellos- podemos presenciar una de las mayores catástrofes de todos los tiempos.

Como ya he dicho en otras oportunidades, no me gustan los apocalípsis, cualquiera sea el origen.  Kapenmann no presenta ninguna evidencia de que este sea más real que otros ya proclamados: su base es mostrar que tempestades geomagnéticas anteriores fueron de mayor intensidad que la que afectó a Quebec en 1989.  Pero no ofrece una relación empírica o teórica que establezca la intensidad de las corrientes inducidas a partir de las variaciones del campo magnético.  Tampoco queda clara la distribución de estas corriente sobre la superficie terrestre, ni el flujo necesario para quema un transformador EHV. De esta forma su conclusión apocalíptica es, en el mejor de los casos, especulativa.  

Por ahora me detuve en un artículo de divulgación. En otros posts voy a analizar los trabajos científicos de Kapenmann, en el marco de sus predicciones catastróficas.

miércoles, 25 de julio de 2012

Los riesgos de una supertormenta solar (II)

Para poder avanzar en esta cuestión debemos primero hablar de los diferentes tipos de emisiones que produce el Sol. Podemos resumirlas en tres:
  1. Luz, que en su forma más general llamamos ondas electromagnéticas  englobando desde radiofrecuencias, infra rojo, luz propiamente dicha, ultra violeta y rayos X.  Las radio frecuencias, el infra rojo y la luz son capaces en mayor o menor medida de atravesar la atmósfera terrestre y llegar hasta la superficie, pero como son radiación no ionizante, no representan ningún peligro.  Ya los rayos X y los ultra violetas, peligrosos para la salud, son casi completamente absorbidos en la atmósfera.  Sus efectos entonces sólo son sentidos en las capas más altas  o en el espacio exterior. Dada su velocidad, son los primeros testimonios que recibimos de cualquier evento solar.
  2. Partículas cargadas. Puede tratarse de electrones, protones y neutrones, o también de iones. También son llamadas de rayos cósmicos solares o en inglés, Solar Energetic Particles (SEP). Estas partículas tienen una altísima velocidad, próxima a la de la luz.  Los rayos cósmicos no son capaces de llegar hasta la superficie terrestre aunque son detectados de manera indirecta por los efectos que provocan.  Como tienen velocidad próxima a la de la luz, llegan unos minutos después que las ondas.
  3. Eyecciones de masa coronal.  Conformado por una gran cantidad de materia (billones de kg) de la atmósfera solar, transportan también  campo magnético. Su velocidad de desplazamiento es mucho menor, entre 1.000 y 3.000 km/s. La masa solar es muy tenue e incapaz de atravesar la atmósfera terrestre, sin embargo su campo magnético  interactúa con el terrestre provocando efectos visibles, como las llamadas aurora polares.  Demoran en arribar a la Tierra entre 1 y 3 días aproximadamente.
Durante las llamadas tormentas solares, una o  hasta las tres formas de emisión pueden estar presentes.    La discusión sobre sus efectos es el meollo de estos artículos. En principio podemos resumirlos de la siguiente manera: 1) y 2) sólo afectan a los satélites dañando equipos electrónicos, haciéndoles perder su orientación, generando disturbios que inhiben la conexión con la base en Tierra, poniendo en riesgo la salud de los astronautas. 

Las eyecciones de masa tienen un efecto indirecto: la interacción del campo magnético terrestre con el de la eyección puede provocar el ingreso a la baja atmófesra terrestre de una gran cantidad de partículas. En el video de arriba se puede ver una animación preparada por la NASA de una eyección, desde que parte del Sol hasta que llega a la Tierra. Cerca de la Tierra, los campos magnéticos entran en contacto, las líneas sufren una reconfiguración y partículas cargadas que se encuentran en el espacio son aceleradas y entran por los polos, donde el campo magnético es de mayor intensidad.   Son estas partículas las responsables de crear las auroras polares.  También pueden inducir corrientes en las líneas de alta tensión sobrecargándolas. En la visión de John Kapenmann, un ingeniero eléctrico norteamericano y consultor en el tema de líneas de transmisión, este es el mayor peligro que enfrentamos en el caso de que una supertormenta solar llegue a ocurrir.  

Y sobre este tema nos vamos a referir en el próximo post.
 

domingo, 15 de julio de 2012

Los riesgos de las supertormentas solares

EL Solar Dynamic Observatory registra la erupción de una
prominencia el 16 de abril de 2012
A medida que la actividad solar continua en aumento en dirección a su máximo esperado para el trimestre mayo-julio de 2013, impactantes imágenes de tormentas solares son publicadas en los medios periodísticos.  Aunque el estrellato solar se repite con cada uno de sus máximos (recuerdo que al ex-director del Instituto Max Planck en Katlenburg-Lindau le gustaba mostrar la portada del tabloid sensacionalista alemán Bild, con una foto de una fulguración solar al lado de un mujer semi-desnuda), esta vez se le ha agregado un elemento que aumenta su dramatismo: los medios alertan para las consecuencias catastróficas que una de esas tempestades podría producir en la Tierra.  Desde un apagón eléctrico generalizado con una duración de semanas o meses, hasta accidentes aéreos fatales ocasionados por la interrupción del servicio de posicionamiento brindado por el GPS.  

Parte de estos relatos es encontrado una y otra vez en las profecías mayas de fin de mundo.  Por ejemplo en el libro Apocalypse 2012 del periodista  Lawrence Joseph y en documentales que pasan en los canales Discovery Channel y History Channel

La primera vez que oi semejantes relatos apocalípticos me parecieron fuera de toda lógica y supuse que su origen podría estar en los ambientes  fatalistas alejados de la ciencia o la tecnología.  Con el pasar del tiempo pude rastrear los fundamentos de estas teorías y llegué hasta algunos documentos confeccionados en los más encumbrados centros de investigación científica como la National Academy os Sciences de los EEUU. Mi perplejidad sólo aumentó con este descubrimiento.  Así que antes de continuar escribiendo sobre el tema acometí contra los informes que dan base a tamaño pavor.  En una serie de posts me voy a referir a ellos, y a otros documentos también que relativizan el escenario de destrucción masiva. 

No van a ser artículos fáciles ni cortos, intentaré ser riguroso y crítico al mismo tiempo.  Pero puedo adelantar ya mi pensamiento: las conclusiones catastróficas derivadas de estos informes están exacerbadas y se basan en incontables condicionales.   

Stay tuned.

sábado, 26 de mayo de 2012

La más antigua tabla astronómica maya

Las ruinas de Xultun, Guatemala,  fueron descubiertas en 1915, y aunque comenzaron a ser estudiadas arqueológicamente en 1920, quedaron abandonadas a la depredación de los cazadores de tesoros.  Fue por gracia de estos piratas que en 2010 se decubrió la entrada a una  bóveda rica en paredes ornamentadas con pinturas.  Unas semanas atrás los resultados preliminares de la investigación fueron publicados en la revista Science: Ancient Maya Astronomical Tables from Xultun, Guatemala, de W. Saturno, D. Stuart, A. Aveni y F.Rossi (Science 336, 714, 2012). La bóveda está datada en el período clásico maya. En una de sus paredes (la que da hacia el este) pueden verse números mayas, en el formato de puntos y rayas. A pesar de que el tiempo borró algunos jeroglifos el grupo de arqueólogos, entre los cuales se encuentra Anthony Aveni, célebre investigador de la cultura astronómica maya y autor del libro Observadores del cielo en el México antiguo (Ed. Fondo de Cultura Económico), creen posible determinar sin mucho error algunas secuencias formadas. Una de las conclusiones a la que arriba el grupo de autores es que los números representan intervalos de días, relacionados con lunaciones, de una forma que recuerda al Códice de Dresde escrito durante el período post-clásico (por lo menos 500 años después de estas pinturas). En otra pared hay cuatro columnas de 5 números de puntos y rayas escritos verticalmente, como encabezado, cada columna posee un tzol'kin aunque estos últimos no fueron descifrados.  En cambio cada uno de los números distribuidos verticamente debajo de cada tzol'kin son legibles y parecen formar fechas de la Cuenta Larga. Estos son:

                          Maya                 Días                    Años
                      8.6.1.9.0     1.195.740     3273,8
           2.7.9.0.0       341.640      935,4
          17.0.1.3.0     2.448.420     6703,5
          12.5.3.3.0     1.765.140     4832,8   

En la primera columna de la tabla están los números en sistema maya.  Recordamos que la Cuenta Larga  consistía en contar los días, utilizando una base (casi) vigesimal (20) que, por una razón aún desconocida, terminaba en el número 13.0.0.0.0 también llamado 13 bak'tuns y que, según algunos arqueólogos, ocurrirá el próximo 21 de diciembre de 2012.  La segunda columna transforma el número maya a nuestro sistema decimal mostrando el intervalo en días.  Y por último, considerando nuestro calendario gregoriano, la cuarta columna muestra el intervalo en años. Como se puede apreciar, son intervalos muy largos de miles de años.  No se ha encontrado ninguna relación entre estos números y los pintados en otras paredes, y tampoco hay conexiones claras con ciclos astronómicos (de Venus y la Luna por ejemplo) o calendáricos  (la Rueda Calendárica) conocidos por los mayas. La conclusión del artículo es que por su semejanza con tablas escritas en el Códice de Drede, única evidencia escrita de los conocimientos astronómicos mayas, estos se remontarían a períodos anteriores al post-clásico.

Me llama la atención qua la tercera cifra corresponde a 17 bak'tuns, un número que sobrepasa la duración de una Cuenta Larga  en 570.420 días o 1578 años (en el Códice de Dresde también hay números similares).  Si la Cuenta Larga representa un ciclo del Mundo, un volver a empezar, cual es el sentido de un intervalo mayor?  Podría argumentarse  que los mayas no pensaban que lo que pase al fin del calendario, será tan grave como para modificar las órbitas de Venus, Mercurio o la Luna, y que serguirá habiendo habitantes en la Tierra para contemplar las noches estrelladas.

A mi me parece que, mayormente, este descubrimiento demuestra nuestra ignorancia  sobre el Calendario Maya y los conocimientos astronómicos de este pueblo, que, y es mi humilde impresión, están sobrevalorados. Y refuerza mi opinión de que las profecías no son sino interpretaciones caprichosas de nuestra sociedad.

lunes, 21 de mayo de 2012

El sol de abril

La actividad del sol durante el mes de abril no trajo grandes sorpresas, el índice de manchas disminuyó un poco y esto resultó también en pocos eventos explosivos.  La figura de abajo, generada por el National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) de los EEUU es un reflejo de esto.  Después de un leve incremento durante el mes de marzo (anteúltimo punto negro del gráfico), el índice promedio de abril cae en torno de 55 (último punto de la curva negra). Como siempre, la curva azul representa una media móvil de la actividad pasad y la curva roja es la previsión para los próximos años, con un máximo hacia mayo de 2013. 
 
Como cantaba The Police en los '80: There's a little black spot on the sun today. It's the same old thing as yesterday.*


Figura generada por la NOAA y obtenida el 21/05/2012. Ver el siguiente link
* Hay una pequeña mancha hoy en el Sol, es la misma que ayer.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Tránsito de Venus a simple vista

Dentro de menos de un mes tendremos el último tránsito de Venus de este siglo XXI. Siendo un fenómeno relativamente extraño está despertando bastante atención. Lamentablemente en el hemisferio Sur de América no podremos observarlo.  Pero muchos instrumentos de todo el mundo, incluso en satélites, y la mayoría de los astrónomos amateurs que tengan la oportunidad, harán observaciones del fenómeno. La expectativa se refleja en Internet, donde he visto avisos de venta de anteojos que permiten observar "eclipses y tránsitos de Venus". Se trata de "bloqueadores", filtros que inhiben gran parte de la luz solar, permitiendo mirar directamente al disco sin sufrir daños.  Yo mismo poseo una placa fotográfica negativa, completamente velada, que a simple vista se la ve negra y que me deja mirar al Sol sin peligro.  Bueno es recordar que la observación directa del Sol puede dañar permanentemente la vista. Cuidado!!  Este método no cuenta con ningún tipo de ampliación de la imágen.  Observar eclipses solares resulta obvio, pero, me pregunto  si el tránsito de Venus también es observable a simple vista, sin la ayuda de un telescopio.  Cómo se vería? 

El Sol tiene un diámetro de 1.400.000 km y se encuentra a una distancia de 150.000.000 km aproximadamente.  Dividiendo el primer número por el segundo obtenemos el ángulo subtendido por el disco solar para un observador terrestre sin instrumentos:

                      a = 140.000 / 150.000.000 =  0,0093 radianes

Qué significa esto?  Bueno, a una distancia de medio metro (el brazo) el disco solar es aparentemente tan grande como un círculo con un diámetro de

                      d =  0,0093 x 500 mm = 4,7 mm !!

Pueden comprobarlo usando la Luna llena, cuyo tamaño aparente no es muy diferente al del Sol.  Tomen una regla transparente, sujétenla con una mano y extiendan el brazo lo más lejos que puedan, en dirección a la Luna. Midan el tamaño y verán que es un poco menor que 5 mm.

Si el Sol tiene ese tamaño, cual es el tamaño de Venus?  Cuando lo vemos de noche en su versión Lucero del atardecer, Venus es como una estrella, es su brillo que se destaca en el fondo oscuro.  Pero cuando se coloque sobre el disco solar, deberemos percibir una pequeña sombra oscura encima de un disco extremadamente brillante.  Venus tiene un tamaño aparente máximo de

                          av =  1 minuto = 0,000276 radianes

o sea que a la misma distancia del brazo (medio metro)

                          dv =   0,000276 x 500 mm = 0,138 mm = 138 micrones

El ojo humano tiene una acuidad nominal de 1 minuto de arco (visión 20/20).  O sea que es capaz de separar dos líneas paralelas separadas por 1 minuto de arco. Si así es, el tamaño de Venus estaría justo en el límite,  porque  la mayoría de las personas tiene una acuidad menor que, por otra parte, depende mucho de las condiciones de iluminación y la forma del objeto. Recuerden que buscamos distinguir un disco oscuro sobre un fondo intenso. Pueden hacer una prueba usando la foto de abajo (obtenida del site de Jeff Balls). Midan con una regla el tamaño del Sol en la pantalla (en mi caso está dando 11 mm). Calculen ahora

                                                distancia = D(Sol) / 0,0093

(En mi caso la cuenta dio:  distancia = 11/0,0093=1.182 mm = 1,18 m) Colóquense a esa distancia de la pantalla y miren fijamente el Sol de la foto.  Intenten distinguir el pequeño puntito negro casi en el borde derecho, un poco por debajo del diámetro central: aquí tienen la imagen original como referencia.  Ese punto es Venus fotografiado con un telescopio de 600 mm de distancia focal durante su último tránsito en 2004. Yo, particularmente, a pesar de saber donde está, cuando me ubico a 1,2 m de distancia, no lo distingo. Y Uds?

Copyright © 2012, Jeff Ball. All rights reserved.
Esta pregunta es relevante respecto de las profecías de 2012.  Ya comentamos que algunos arquélogos creen que los mayas pudieron haber observado tránsitos de Venus a simple vista. A la luz de los cálculos que hice antes y del test de la fotografía, me parece harto difícil.  Sería interesante ver si en la historia hay relatos de observaciones de tránsitos de Venus sin ayuda de telescopios.  Yo, hasta donde busqué, no encontré.  Por ejemplo, aquí, las observaciones comienzan después de 1609, año de la introducción del telescopio en la astronomía.