martes, 14 de enero de 2014

Ud. es astrónomo? Yo soy de Capricornio.

Según la versión en español del Evangelio de San Mateo que tengo en mi poder los magos llegaron del Oriente diciendo: Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque hemos visto su estrella al Oriente y venimos a adorarle. La tradición popular dice, mientras tanto, que eran tres Reyes Magos: Melchor, Gaspar y Baltasar. Del texto de Mateo se desprenden tres conclusiones y un lema, a saber: (1) que no (necesariamente) eran reyes, (2) que su número es indefinido,  (3) que hay una contradicción porque viniendo del Oriente una estrella que  está al Oriente no puede conducirlos al Occidente, hacia Belén. Y el Lema: que el Nuevo Testamento es el libro más vendido de la historia y probablemente el menos leido.

Una línea intepretativa dice que los  magos eran sabios de Oriente y como en aquella época no había sabiduría mayor que la Astrología, eran astrólogos venidos de Persia.   Hallar un evento astronómico que corresponda a la estrella de Belén que guió a los magos de Oriente, ha chocado contra la inoportuna obstinación de la evidencia científica.   Nuestra ignorancia sobre la vida de Cristo, sin embargo, aumenta las chances de  encontrar la estrella Guía, ya que según San Mateo, nació en tiempos del tretarca  Herodes, fallecido en el año 4 antes de Cristo.   ¡Toda una contradicción haber muerto antes de nacer aquel a quien iría a sentenciar a muerte!  Pero esta incertidumbre permite extender la búsqueda hacia el pasado. 

Fue tal vez Johannes Kepler, uno de los mayores astrónomos de la historia, quien más próximo estuvo de encontrar un evento digno del nacimiento del Hijo de Dios: la  muy poco frecuente conjunción de Júpiter con Saturno en la constelación de Piscis,  constelación símbolo del cristianismo, en el año 7 AC (volvieron a encontrarse al año siguiente también). Aunque la conjunción poco tuvo que ver con una estrella porque los dos planetas  mayores del Sistema Solar estaban próximos pero de ninguna manera superpuestos formando un único cuerpo. Han sido propuestas también estrellas  novas, algunos cometas, otras  conjunciones, como la de  Júpiter con la estrella Régulus (Pequeño Rey) en la constelación  de Leo. Ninguna de estas alternativas dejó conformes a todos.  En cualquier caso, es muy llamativo  que sólo los magos del oriente hayan percibido la existencia de la estrella de Belén: no  hay registros históricos de un fenómeno rutilante, que, según el propio evangelista, ni el  mismo Herodes habría notado. ¿No sería mejor considerarla como una retórica simbólica?
Representación del cielo próximo a Belén en la noche del 28 de mayo de 7 AC.
Las estrellas más brillantes son Júpiter y Saturno, muy próximas entre si,
en la constelación de Piscis.  (Realizado con el programa Stellarium, v 0.12.0)

De la misma forma que los  astrólogos magos  no saben qué fue la estrella de Belén, tampoco han podido nunca confirmar ninguna de sus otras afirmaciones.  Es confuso entonces que Vicente Massot diga en La Nación del 3 de enero de 2014 (link a la nota) , que la Astrología habría de  poner las bases de la moderna astronomía. Seamos más precisos. Una disciplina  nacida entre los ríos Tigris y Éufrates alrededor del año 2000 AC, evolucionó hacia dos caminos diferentes: el del  pensamiento riguroso y verificable (la filosofía de la ciencia prefiere hablar de falsabilidad de sus afirmaciones) que llamamos Astronomía y el simbólico y místico que llamamos Astrología. A pesar de lo que se afirma, el distanciamiento de la Astrología con la objetividad comenzó ya en tiempos de la Grecia Clásica: sus filósofos naturales habían descubierto que el camino del Sol por el cielo iba cambiando lentamente (hoy atribuimos este fenómeno a la  precesión del eje de la Tierra), y que los signos del Zodíaco ya no se correspondían más con aquellos definidos en la Mesopotamia de Medio Oriente dos milenios antes. Con el pasar de los siglos, las contradicciones fueron aumentando. Por ejemplo: ¿De qué forma incorpora  la Astrología a los astros descubiertos recientemente?  ¿A cuáles?  Plutón, influyente aún en las Cartas Astrales, ha sido reclasificado recientemente como planeta menor, uno más de los miles  que abundan en el Sistema Solar.  ¿Habría que tener en cuenta a todos ellos también?  Y las galaxias, ¿no deberían ser incluidas en las cartas astrales?  ¿Cómo influye el Agujero  Negro del Centro Galáctico ¿Y las estrellas pulsares?  ¿De qué manera afecta a nuestra carta astral  la expansión del Universo? 

¿Se plantearon estas preguntas los astrólogos alguna vez?  Dudo mucho.  No hay en su historia ninguna innovación relevante: sigue siendo la misma mirada asombrada y curiosa de  hombres que daban sus primeros pasos en la civilización, casi 4000 años atrás.  Mientras tanto,  la Astronomía  descubrió planetas, estrellas, galaxias, nubes de gas, un paisaje  apasionante y completamente nuevo, insospechado por los magos de oriente. También decifró la matemática íntima del movimiento planetario: la Ley de la Gravedad. Comprendió   la forma en que la luz de las estrellas se propaga en el vacío llegando hasta nosotros, y  descubrió otras formas de luz que nuestros ojos no perciben. Osó, temerosamente, sacar el centro del Universo del Centro de la Tierra y pensar que también las estrellas nacen y mueren,  que no son estáticas como afirmaban los astrólogos. Y en un movimiento que creyó acercarlo a aquel Dios de los magos, el astrónomo devenido en astronauta caminó sin protección, literalmente cayendo, fuera de la base sólida de la superficie terrestre.

Los astrólogos, a pesar de negar interés por cualquier confirmación independiente, se  entusiasmaron cuando Michel Gauquelin en la década de 1950 publicó un estudio estadístico  sobre el momento del nacimiento de deportistas famosos y la posición del planeta Marte  en el cielo: el efecto Marte como fue bautizado, nunca confirmado por estudios de otros investigadores, sería, sin embargo, una demostración de que el método astrológico está equivocado.  ¡Vaya contradicción!

Lo cierto es que, aunque nacidos en la misma cuna, nada le debe la Astronomía a la Astrología.  Más allá de nuestra cara de perplejidad y desconcierto cuando alguien nos pregunta la profesión:  ¿Ud. es astrónomo? ¡Qué interesante!  Yo soy de Capricornio.

domingo, 3 de marzo de 2013

El Mundo y sus Demonios

"Cuando la ignorancia es felicidad, es locura ser sabio." 
 (Thomas Gray)

Escribo estas líneas más de dos meses después de la fatídica fecha del 21 de diciembre de 2012.  Ninguna de las graves profecías anunciadas ocurrió. El mundo sigue su camino tortuoso y esperanzado, como siempre lo fue en su historia. Guerra civil en Siria con miles de muertos y centenas de miles de refugiados, más la destrucción de una nación.  La crisis económica europea se arrastra un año más.  Mientras en América Latina vivimos una de las décadas más fantásticas de nuestra historia: no importa el modelo económico y político, todos los países de la región han crecido y se han estabilizado políticamente.  Muy lejos de las sombrías décadas de las dictaduras de los años 70s.  

La frase con que abro este post la tomé del primer capítulo del libro de Carl Sagan: El Mundo y sus Demonios.  El título del post también lo tomé de su título en español.  El libro cayó en mis manos hace unos días, lo conozco desde que fuera publicado, poco antes de la muerte del genial astrónomo y divulgador científico, creador de la serie para TV, Cosmos. El mundo y sus demonios fue publicado en 1995, y Sagan falleció el 20 de diciembre de 1996.  Leyéndolo me da la impresión de que estaba impregnado de una suerte de pesimismo de alguien cercano a la muerte. Pero no estoy seguro de esto.

Con excepción de algunos capítulos que algunas personas colocaron en Internet, no he leído el libro antes.  El primer capítulo me impresionó porque encontré en sus palabras las mías.  Qué suerte de plagio involuntario pude haber hecho?  Cómo pude llegar a sus mismas conclusiones sin haberlo leído nunca?  La cosa más preciosa se llama el primer capítulo y  en ella expone a modo de introducción su fe en la ciencia.  Uso la palabra fe a propósito, porque efectivamente, en última instancia, hay algo espiritual detrás de cada científico.  Y allí Sagan me lleva a urgar en el origen de la palabra espíritu: en latín spiritus indicaba el aliento, la respiración.  Tal vez porque era invisible y provenía de nuestro interior, los romanos lo relacionaron con lo más subjetivo del ser humano.  Entonces, lo espiritual está ligado a lo material desde el mismo origen de la palabra que le dio existencia.  

La pregunta que orienta el libro de Sagan es por qué tantas personas se dejan llevar por un relato fantástico de la realidad que no tiene ningún fundamento?  Esa fue también la pregunta que me formulé yo hace algunos años, y a la que agrego, por qué tantas personas se dejan desanimar pensando que nuestro mundo está embrujado?  Esa preocupación me llevó a escribir un libro: La Hora Última. Sagan cita a Edmund Way Teale que dice:
Moralmente es tan condenable no querer saber si una cosa es verdadera o no, desde que ella nos de placer, como no querer saber el origen del dinero que está en nuestras manos.
Quien, cuestionado de que una pseudo terapia no tienen ninguna base científica  responde que lo importante es que es efectiva para curar, está cometiendo la conducta moralmente condenable de la que habla Teale.  Dice Sagan:
Es desanimador descubrir la corrupción y la incompetencia gubernamentales, por ejemplo, pero será mejor no saber nada al respecto?  A qué intereses sirve la ignorancia?  Si nosotros, humanos, tenemos una propensión hereditaria a odiar extraños, el único antídoto no es el autoconocimiento?  Si ansiamos creer que las estrellas nacen y se ponen para nosotros, que somos las razón de la existencia del Universo, la ciencia nos presta un deservicio reduciendo nuestra presunción?
 La ciencia nos libera, dice Sagan, tal vez sea triste, pero no tiene remedio
Descubrir que el Universo tiene cerca de 8 a 15 mil millones de años, en vez de 6 a 12 mil, aumenta nuestra apreciación de su extensión y grandiosidad, nutrir la noción de que somos una combinación especialmente compleja de átomos, en vez de un soplo de divinidad, por lo menos intensifica nuestro respeto por los átomos; descubrir, como ahora parece probable, que nuestro planeta es uno entre miles de millones de otros mundos en la Vía Láctea, y que nuestra galaxia es una entre miles de millones de otras, expande majestuosamente la arena de lo ques es posible; saber que nuestros antepasados eran también monos nos une al resto de la vida y torna posibles reflexiones importantes, aunque a veces tristes, sobre la naturaleza humana.
Pero al final afirma que
Evidentemente, no hay un retorno posible.  Queriendo o no, estamos presos a la ciencia.  Lo mejor es sacar el mayor provecho de la situación.  Cuando lleguemos a comprenderla y reconozcamos plenamente su belleza y poder, veremos que, tanto en las cuestiones espirituales como en las prácticas, hicimos un negocio muy ventajoso para nosotros.
Lo más importante de la ciencia, sin embargo, no son sus descubrimientos, siempre sujetos a alteraciones en razón de otros nuevos, sino el método, el camino que nos conduce, a veces tanteando y a ciegas, a veces en círculos, pero que es siempre consecuente consigo mismo y obediente a la Naturaleza, fin y objeto de sus desvelos. En palabras de Sagan:
Es un desafío supremo para el divulgador de la ciencia dejar bien clara la historia real y tortuosa de los grandes descubrimientos, así como los errores y, a veces, el rechazo obstinado de sus profesionales a tomar otro camino.  Muchos textos escolares, tal vez la mayoría de los libros didácticos científicos, son livianos en este punto. Es muchísimo mas fácil presentar de modo atractivo la sabiduría destilada durante siglos de interrogación paciente y colectiva de la Naturaleza que detallar el confuso mecanismo de la destilación. El método de la ciencia , por más aburrido y hosco que pueda parecer, es mucho más importante que los descubrimientos de ella. 

Sagan se murió mucho antes de que las profecías milenaristas se propagaran mundialmente, aunque las preveía.  Su libro fue escrito con la intención de disminuir el desvelo de tantas personas aterradas, embrujadas, por falsas afirmaciones.  A poco más de 15 años de su muerte, después de haber presenciado los falsos apocalípsis del 2000 y del 2012, parece que su palabra fue en vano. La ciencia se muestra alejada de los legos que antaño temían a los mostruos marinos y a los vértices de una Tierra plana, y hoy se amedrentan al esperar catástrofes imposibles: continentes deslizando como gigantescos Titanics, el campo geomagnético enloquecido alterando la psiquis de las personas, rayos mortíferos provenientes del Centro Galáctico, y llamaradas solares gigantescas incinerando toda vida en la superficie terrestre. 

Pero quien sabe no todo esta perdido.  El Mundo y sus demonios tiene un subtítulo en la versión inglesa: la ciencia como una vela en la oscuridad. Mientras mantengamos encendida esa vela hay esperanzas.

sábado, 15 de diciembre de 2012

21 de Diciembre de 2012: a una semana del fin

Y aquí estamos. A menos de una semana de una fecha magna. Aquella marcada para ser el Fin del Mundo.  Un nuevo Fin.  En diferentes sitios de Internet, relojes nos muestran cuantos días, horas, minutos y segundos faltan para la hora H, como este sitio oficial del 21 de diciembre de 2012, donde además pueden ver un video del tedioso anuncio de la guía de sobrevivientes para los meses de desastres que están por venir.

En este momento, al escribir estas líneas, nos quedan apenas 5 días y 20 horas.

Como ya he contado en el sitio dedicado a las profecías de 2012: La Hora Última, desde que tomé contacto con esta teoría quedé fascinado.  Fascinado por su propagación mundial.  Por qué este Apocalípsis tiene más arraigo que otros?  Es porque tiene que ver  con los mayas, pueblo extinto? Hollywood nos brindó, con su film 2012, una descripción lujosa en los detalles, barroca en el estilo y absurda en su contenido de lo que nos irá a ocurrir en... menos de 7 días.  Supuestos medios de divulgación científica, como Discovery Channel, aportaron su dosis de confusión creando documentales exitistas y sesgados, lejos del trajín y las preocupaciones de los científicos de carne y hueso que cada día doblegan sus espaldas intentando arrancar a la austera naturaleza una mínima muestra de conocimiento.   Las mesas de las librerías se inundaron de textos variados que nos cuentan de formas diferentes el signficado profundo de esta época.  Lo importante es que todos dicen que habrá señales externas, fenómenos que objetivamente todos podremos observar, que nos indicarán el fin de las épocas.

Y yo, que me declaro ateo de los Apocalípsis, dediqué tiempo y esfuerzo para desenmarañar esta intriga creada por  autores norteamericanos,  que hace unos 30 años encontraron débiles argumentos en favor de una teoría desmesurada.  El punto que focalicé es respecto a las señales, los fenómenos objetivos.  Tanto en las páginas del sitio Web que creé especialemente como en este blog más dinámico, analicé aquellas que parecen más significativas. Mi veredicto es que no hay ningún motivo de preocupación.

Recapitulando

El argumento fundamental es el supuesto fin de un ciclo calendárico maya antiguo, la Cuenta Larga, cuando llegue el día 13.0.0.0.0 en ese calendario. En realidad no es completamente seguro que la Cuenta larga sea periódica.  En los códices mayas, escritos en el período posclásico (después del año 1100), aparecen fechas que sobrepasan este número.  Más importante es que recientemente se han descubierto inscripciones en un templo, datadas en la época preclásica (entre los años 2000 AC y 250 DC), cuando el calendario era definido, que presentan la fecha 17.0.1.3.0 muy posterior al 13.0.0.0.0. Los mayas abandonaron la Cuenta Larga durante el período posclásico, tal vez hasta perdieron interés en ella.  Cuando los españoles desembarcaron en sus tierras, hacia el año 1525, el sistema ya no era más usado, cómo podríamos informarnos al respecto?

Pero aún si creyéramos que efectivamente el calendario recomienza el día maya 13.0.0.0.0 cómo saber a qué fecha de nuestro calendario gregoriano corresponde?  Los calendarios mayas no tienen ningun base astronómica. La sincronización entre ambos sistemas de contar días es muy compleja y sujeta a errores.  Yo recogí en una tabla algunas de las fechas probables  para el día 13.0.0.0.0. En la primera columna está el autor del trabajo, en la segunda el número usado para correlacionar el calendario maya con el gregoriano, en la tercera aparece el día gregoriano correspondiente al origen del calendario maya (0.0.0.0.0) y en la última tenemos la fecha gregoriana del supuesto fin del calendario maya. La línea con fondo gris, resalta el valor que los autores nortemericanos de las profecías mayas consideran cuando afirman que estamos en las vísperas de un cambio universal.  Notese que, sin embargo, esa fecha correspondería al 23 de diciembre y no al 21 como es declamado. Por lo demás, vemos que el Fin de la Cuenta Larga podría haber ocurrido en 1734 o podrá ser en 2532.

AutorValor 0.0.0.0.013.0.0.0.0
Smiley48269926 Jun 3392 AC5 Nov 1734
Makemson48913811 Feb 3374 AC22 Jun 1752
Spinden48938415 Oct 3374 AC23 Feb 1753
GMT*58428513 Ago 3114 AC23 Dic 2012
Böhm 622261 4 Ago 3010 AC14 Dic 2116
Kreichgauer62692714 May 2997 AC 23 Sep 2129
Wells, Fuls66020827 Jun 2906 AC 6 Nov 2220
Hochleitner67462522 Dic 2868 AC 3 May 2259
Escalona Ramos67910827 Mar 2874 AC5 Ago 2272
Weitzel7740783 Abr 2594 AC12 Ago 2532
*Otro valor frecuentemente citado de GMT es 584283. Con este valor 13.0.0.0.0 es el 21 de diciembre de 2012. 

Las Señales

Los apocalípsis vienen siempre precedidos por señales.  Los dioses (o el Dios) las envían para alertar a los buenos y que tomen acciones para protegerse.  Las señales en los tiempos modernos pretenden tener base científica.  Y en el caso de las profecías mayas no fue distinto.  Tres son las versiones más conocidas:

  1.  Supertormenta Solar.  Sabemos desde hace 150 años que el Sol tiene violentos desprendimientos de materia y energía que alteran el medio interplanetario donde se encuentra la Tierra. Sabemos también que las tormentas solares tienen su frecuencia e intensidad moduladas por el llamado Ciclo Solar, cuya representación más característica es el índice de manchas.  El Ciclo Solar tiene una duración aproximada de 11 años (más o menos 3) y en este momento atravesamos un período de aumento de la frecuencia de tormentas solares: es lo que denominamos máximo de actividad solar.  Sabemos por último, que dada la distancia que nos separa de nuestra estrella central, los efectos de las tormentas solares son muy pequeños para la vida en la Tierra, de hehco el fenómeno nos pasó desapercibido por milenios, y sólo fue descubierto de casualidad usando un telescopio en 1859.  Los profetas llegaron a afirmar que este ciclo sería más intenso que los anteriores y que una tempestad solar podría poner en peligro a toda la humanidad aunque sin indicar como.  (También hay autores del ámbito científico que han dado voces de alarma, de manera completamente irresponsable creo yo, ver esta serie de posts: 1, 2 y 3).  Sin embargo venimos monitorizando la actividad solar (es, por otra parte, mi especialidad) y por el contrario el Sol muestra señales de abatimiento. Como ya hicimos en el pasado, mostramos en la figura de abajo la actividad del sol en el pasado reciente actualizada hasta el mes de noviembre. La curva negra representa el índice de manchas observado, la curva roja, la previsión.  Como se puede ver, el índice es hoy la mitad del que era en el anterior pico de actividad.  Y la tendencia es seguir así. Es más,la actividad de los últimos 15 días fue muy escasa, así que esperamos que para el 21 de diciembre no haya muchas novedades.
  2. Inversión del Campo Magnético Terrestre. La inversión del campo magnético terrestre, fenómeno que ocurrió muchas veces en el pasado, ha suscitado también la preocupación de los profetas que afirman que esta será una señal más, y que vendrá acompañada por crisis mundiales sociales y económicas. Sin embargo no hay razón para suponer que la inversión vaya a ocurrir en los próximos días. El proceso, que tal vez ya comenzó, lleva miles de años para completarse, el último ocurrió hace casi un millón de años.  Las escalas temporales geológicas son largas.  Pero incluso si el campo se invirtiera dentro de poco, no es muy lógico pensar que vayan a ocurrir desastres.  Al final de cuentas ya pasó centenas de veces en el pasado y tanto la vida en general, como el hombre en particular resistieron. Más información sobre el tema aquí y aquí.
  3. Alineamiento Galáctico. Dice la profecía que el Sol y el centro galáctico se pondrán en línea recta uno con el otro, que ese día será el 21 de diciembre, fecha también del solsticio, y que entonces poderosos rayos emanados del Centro Galáctico han de alcanzar la Tierra.  Dicen también que esta coincidencia sólo se da cada 26.000 años por culpa de la precesión de los equinoccios.  Hemos mostrado que no hay ningún alineamiento previsto para la fecha, ni para los 200 años entre 1900 y 2100. Pero también hemos escrito, que no hay ningún chorro galáctico que pueda afectarnos.  
  4. Asteroide. Menos citado, siempre aparece la supuesta existencia de un asteroide en dirección hacia la Tierra. A menos de una semana, si con todos los telescopios que escudriñan el cielo en busca de asteroides asesinos todavía no fue detectado es porque debe estar atrás de Júpiter y así sólo nos podría hacer algún daño dentro de muchos años. Al día de hoy apenas dos asteroides escapan de la clasificación 0 (ningún peligro) de la Escala de Torino, para 1 (riesgo bajo) y las fechas previstas de aproximación a la Tierra son entre 2040 y 2057. La Tabla completa está en este link.
Si debemos basarnos en estas señales para creer en la proximidad de una catástrofe,  no vamos a ser convencidos. Tan próximos de la fecha, seguimos sin ver ninguna de ellas.  Por ese motivo no nos cabe duda de que el curso de la historia de la humanidad seguirá mucho después del 21 de diciembre de 2012, con sus miserias y grandezas.  Aunque tampoco nos cabe duda de que nuevos profetas ya están escribiendo los próximos apocalípsis.  

Como nos propusimos en el inicio de nuestro trabajo, desde este blog seguiremos llevando una voz optimista con la visión científica. 

Porque nuestra Hora Última aún no ha llegado.
 

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Alineamiento planetario sobre las Grandes Pirámides Egipcias

Por las redes sociales está circulando una foto que alude a un alineamiento planetario, una extraña disposición de Saturno, Venus y Mercurio que, cuando es fotografiado próximo a las grandes pirámides de Guiza, (Keops, Kefrén y Micerino, o, como deben ser llamadas por sus nombres egipcios Jufu, Jafra y Menkaura) se ven justo encima de cada una de las construcciones. La foto en cuestión viene con el siguiente comentario: Alineación planetaria sobre Guiza. Sólo ocurre cada 2.737 años. La foto es la que se ve aquí abajo. 
Pirámides de Micerino, Kefrén y Keops (de izquierda a derecha). Encima de ellas tres estrellas, supuestamente Mercurio, Venus y Saturno en una extraña conjunción.

Obviamente que esta conjunción fue relacionada con las profecias mayas (extraño que no hayan dicho que el ciclo es de 5128 años, o una Cuenta Larga maya). La verdad es que la foto parece muy falsa, pero aún así decidí darle un poco de atención y verificar la información.  En primer lugar hay que ver la orientación de la foto.  El diagrama de abajo muestra la disposición de las pirámides más famosas de la antiguëdad egipcia.
Diagrama de las grandes pirámides de Guiza, con los nombres encima. Fuente Wikipedia, obtenida el 04/12/2012.
Comparando con la foto, el diagrama nos muestra que fue tomada desde el sur, mirando hacia el Este, o sea, dirección Noreste.  El segundo paso es verificar la posición relativa de los planetas.  La conjunción es real, Saturno, Venus y Mercurio está muy juntos, y próximos además del Sol.  Justamente, por estar tan próximos del Sol, pueden ser vistos unicamente antes del amancer, o sea, en dirección al Sureste y no al Noreste.  Además, la posición relativa de los planetas es mucho más vertical.  El diagrama de abajo representa el cielo sobre Guiza para el 5 de diciembre de 2012 a las 6:34 de la mañana (hora local) obtenida usando el programa gratuito kstars. 

La línea verde representa el horizonte, SE indica la dirección Sureste, lo que está por debajo no puede ser visto aún.  Casi en el centro, por debajo de la línea verde, el pequeño círculo amarillo es el Sol (Sun), indicando que está por amanecer, el cielo debería estar más celeste que lo que se ve en la foto. Por encima del horizonte, en letras amarillas, vemos los nombres de los tres planetas (Mercury, Venus, Saturn) al lado de puntos brillantes.  La mancha gris representa la Vía Láctea y vemos también las líneas que conectan estrellas y   representan las constelaciones.  Queda claro de este esquema, que la posición mostrada en la supuesta foto de la alineación es completamente falsa. 

Demás está decir que la supuesta repetición de este extraño fenómeno (2737 años) es pura invención. Si uno piensa que Saturno, el planeta más lento de los tres, tiene un período orbital de 30 años, es de suponer que sus conjunciones con Venus, que tiene un período orbital de 224 días, y Mercurio, que orbita alrededor del Sol cada 88 días, se produzcan cada 30 años aproximadamente.

La foto de la conjunción, además de poca calidad fotográfica demuestra poca investigación, porque no costaba mucho buscar una foto de las pirámides en dirección Este (del otro lado) mirando hacia el Sur y superponer los planetas en la posición en que se encuentran realmente.  Mucho trabajo para una cuestión tan efímera.  Tan efímera como las ideas que intenta propagar.  

Pero es probable que la teoría de conjunción única continúe. Por ejemplo, el 12 de enero de 2013, después de sobrevivir al Apocalípsis veremos, como en el diagrama de la figura de abajo,  que Venus, Plutón, Mercurio, el Sol y la Luna estarán muy próximos.  Saturno estará distanciado del resto (arriba a la derecha en la figura) y Marte estará entrando por debajo a la izquierda. No causará mucha impresión sin embargo porque el Sol opacará a los demás objetos.  Tal vez esta conjunción sí merezca el rótulo de única en 10.000 años. Quien sabe vengan a contarnos que la última vez que fue vista ocurrió cuando construían las pirámides... O cualquier otra cosa, porque en esta época de propagación instantánea de las ideas, la incontinencia del enter vence a  cualquier reflexión.

Esquema que representa el cielo a las 8:34 del sábado 12 de enero de 2013 en Guiza mirando en dirección del Sudeste.

jueves, 18 de octubre de 2012

La moderada actividad solar

A poco mas de dos meses del dia en que profecías afirman que las fulguraciones solares provocarán apagones de energia globales con duración de meses, dañarán los circuitos eléctricos de los satélites de comunicación y posicionamiento, inducirán accidentes de aviación y acabarán con el sistema bancario mundial. A nueve semanas, o mas precisamente 57 días de la fecha en que se aguarda el Fin de los Tiempos, el mayor responsable por el caos final, nuestra estrella central, el Sol, no parece estar enterado de estas ideas.  Muy por el contrario su comportamiento es bastante moderado, inferior a las previsiones de los físicos solares, que ya no eran para nada alarmistas.

Gráfico de la Actividad Solar. Fuente: Space Weather Prediction Center
El gráfico de arriba muestra la evolución del ciclo solar.   En el eje de las abscisas (horizontal) los números indican  los años.  En el eje de las ordenadas (vertical) el índice de manchas: cuanto mayor este número el Sol está más activo y provoca mas fulguraciones, eyecciones de masa, etc.  Cada puntito negro representa el promedio del índice durante un mes calendario.  El último puntito a la derecha es el promedio del mes de septiembre de 2012. La curva azul es una média móvil para suavizar las variaciones rápidas y ver tendencias en escalas temporales mayores.  La curva roja es la previsión hecha por un grupo de estudiosos del Sol en base a modelos e al histórico de la actividad de  los últimos años.  Como puede apreciarse del gráfico, la actividad presente ni siquiera alcanza el devaluado nivel previsto por la curva roja.

El sol no quiere salir de su letargo.  Creo que tendremos un verano solar muy frío.


miércoles, 22 de agosto de 2012

Apocalypse Not

Ya dije muchas veces que no me gustan los Apocalipsis. Y es consecuencia de este escepticismo lo que me llevó a abrir este Blog.  Ya escribí sobre los nuevos Apocalípsis, aquellos surgidos de los ámbitos académicos como El Cambio Global, o el Blackout Global y Final. 

La revista Wired acaba de publicar un interesante artículo de Matt Ridley donde expone a su manera estas ideas que defiendo aquí.  Para aquellos que se atrevan con el ingles, voilà el link: Apocalypse Not. La visión de Ridley es que los clásicos cuatro jinetes del Apocalípsis, hoy en día están representados por las sustancias químicas, las enfermedades, la población y los recursos naturales.  A cada uno de ellos le dedica una sección y muestra como las peores profecías realizadas por los más respetados científicos de su época, no llegaron nunca ni siquiera a comprometer la vida humana en la Tierra.

Apocalypse Not es además un giro idiomático que juega con el título de la famosa película de Coppola, Apocalypse Now.  Y este artículo, a pesar de hacerme sentir acompañado, aumenta mi curiosidad por entender el mecanismo que dispara la obsesión de imaginar nuestros propios finales. 

Hasta el próximo Apocalípsis.    


sábado, 11 de agosto de 2012

La Actividad Solar en Julio

Figura tomada de http://www.swpc.noaa.gov/SolarCycle/
el 11/08/2012.
Como todos saben ya, el ciclo solar está llegando a su máximo. Junto con él vinieron esta vez las profecías apocalípticas: las que se basan en la interpretación del calendario maya y las que se fundamentan en estudios geomagnéticos. Ambas se debaten abiertamente por imaginar los escenarios más aterradores.  

Pero lo cierto es que mientras nuestros profetas escriben sus apocalípsis, la Naturaleza se encarga de desmentirlos.  La figura muestra la situación actual de la actividad solar.  Los circulitos negros unidos por trazos indican el valor medio del índice de manchas del mes, la curva azul es un promedio que suaviza las variaciones, la curva roja es una previsión. Después del pico del mes de octubre del año pasado, la actividad se retrajo, aumentó un poco pero hace varios meses que se estabilizó.  A menos de un año del máximo, el Sol sigue estando muy calmo.  

La última gran tormenta solar ocurrió en marzo de 1989, aquel ciclo fue de forma general mucho más intenso que el actual.  Debemos esperar que una supertormenta ocurra en los próximos meses? No parece razonable. Mientras tanto los apocalípsis tendrán que buscar una excusa para explicar su error.