
La revista Wired acaba de publicar un interesante artículo de Matt Ridley donde expone a su manera estas ideas que defiendo aquí. Para aquellos que se atrevan con el ingles, voilà el link: Apocalypse Not. La visión de Ridley es que los clásicos cuatro jinetes del Apocalípsis, hoy en día están representados por las sustancias químicas, las enfermedades, la población y los recursos naturales. A cada uno de ellos le dedica una sección y muestra como las peores profecías realizadas por los más respetados científicos de su época, no llegaron nunca ni siquiera a comprometer la vida humana en la Tierra.
Apocalypse Not es además un giro idiomático que juega con el título de la famosa película de Coppola, Apocalypse Now. Y este artículo, a pesar de hacerme sentir acompañado, aumenta mi curiosidad por entender el mecanismo que dispara la obsesión de imaginar nuestros propios finales.
Hasta el próximo Apocalípsis.